"La biblioteca es santuario para nuestros temores"
Tomado de: "Paterson" (Libro tres)
Autor:William Carlos Williams.
"La biblioteca es santuario para nuestros temores"
Tomado de: "Paterson" (Libro tres)
Autor:William Carlos Williams.
ANTONIO es Dios
ANTONIO es el Sol
ANTONIO puede destruir el mundo en un instante
ANTONIO hace caer la lluvia
ANTONIO puede hacer oscuro el día o luminosa la noche
ANTONIO es el origen de la Vía Láctea
ANTONIO tiene pies de constelaciones
ANTONIO tiene aliento de estrella fugaz y de noche
oscura
ANTONIO es el nombre genérico de los cuerpos celestes
ANTONIO es una planta carnívora con ojos de diamante
ANTONIO puede crear continentes si escupe sobre el mar
ANTONIO hace dormir el mundo cuando cierra los ojos
ANTONIO es una montaña transparente
ANTONIO es la caída de las hojas y el nacimiento del
día
ANTONIO es el nombre escrito con letras de fuego sobre
todos los planetas
ANTONIO es el Diluvio
ANTONIO es la época Megalítica del Mundo
ANTONIO es el fuego interno de la Tierra
ANTONIO es el corazón del mineral desconocido
ANTONIO fecunda las estrellas
ANTONIO es el Faraón el Emperador el Inca
ANTONIO nace de la Noche
ANTONIO es venerado por los astros
ANTONIO es más bello que los colosos de Memmón en
Tebas
ANTONIO es siete veces más grande que el Coloso de
Rodas
ANTONIO ocupa toda la historia del mundo
ANTONIO sobrepasa en majestad el espectáculo grandioso
del mar enfurecido
ANTONIO es toda la Dinastía de los Ptolomeos
México crece alrededor de ANTONIO
"…el pensamiento es un don fatal ; no sirve más que para aumentar nuestra desgracia iluminándola. Vale mil veces más ser ciego como el bruto o como la planta."
"La miseria de los hombres y la de las naciones se desarrollan en proporción de su cerebro, a medida que se perfecciona su sistema nervioso, y les procura instrumentos más delicados, órganos más sutiles para sentir su mal, para aumentar su intensidad, para eternizarlo por la previsión y por el recuerdo. Todo lo que añade el hombre a su sensibilidad y a su inteligencia, lo añade a su sufrimiento."
Tomado de:
Los pesimistas del siglo XIX.
El poeta del pesimismo, Leopardi.
La teoría de «L’infelicitá» (Cap.II).
"El creador prosiguió, como un acusado que reaparece ante su propio tribunal: "Y los hombres, qué pensarán de mí, ellos que tenían una opinión tan elevada, cuando lleguen a saber los yerros de mi conducta, la marcha vacilante de mi sandalia por los laberintos fangosos de la materia, y la dirección de mi ruta tenebrosa a través de las aguas estancadas y de los húmedos juncos de la charca donde, envuelto en niebla, azulea y ruge el crimen de pata sombría! Comprendo que es preciso que en el futro trabaje mucho en mi rehabilitación, a fin de reconquistar su estima. Soy el Gran Todo, y sin embargo, por un lado, permanezco inferior a los hombres que he creado con un poco de arena! "
Los cantos de Maldoror. Canto tercero.
Es increíble cómo el azar sí que sabe oler mis necesidades existenciales. Antes de acostarme abrí Los cantos de Maldoror y me di con semejante discurso. Ahora puedo volver a sumergirme en la tranquilidad de las sábanas, sin apagar completamente la famélica llama de la esperanza.
"Los desiertos son los parques de Dios. Desde siempre Dios pasea su cansancio por ellos, y en ellos nuestros atormentados ímpetus se lamentan. La soledad es nuestro punto en común con Él, pero también con el diablo. Desde el principio de los tiempos, rivalizan en estar solos, y nosotros hemos llegado tarde, incluso demasiado tarde, a una contienda fatal. Cuando se retiren de la arena, nos quedaremos solos en medio de la Soledad y los desiertos serán pequeños para dar sobre ellos un salto mortal."
De: El ocaso del pensamiento.