la madrugada del ocho de octubre…

Después de escuchar en vivo a Okkervil River, antecedido por Black Joe Lewis and The Honeybears, mi ser sobresaltado solo atinó a verter estos sencillos versos. Es curioso, pero muchas veces, emociones furibundas suelen despertar agitaciones internas sumamente sosegadas.

cuando se frota
una
contra la otra
piedra
no se hace el fuego
el golpe
o el dolor
apenas un surco
una gruta mínima
donde queda diseminado
el estertor de un recuerdo

Nick Cave: el príncipe de la luz y las tinieblas

Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, acabo de regresar de uno de los conciertos más extraordinarios que he presenciado. Diculpen la emotividad, pero….si tan solo pudiera encontrar a un hombre con la elegante sensualidad de Nick Cave. Dio inicio al concierto con «Hold on to yourself». Mientras la tocaba, mi cuerpo entero sentía que levitaba hacia el horizonte sediento de la intensidad y la fuerza.

Ya compartiré con ustedes fotos y más impresiones sobre este genio del claroscuro musical. Son las 3 de la mañana y debo ir a dormir.

los días se quedan, no avanzan, se empujan los unos a los otros, y tiemblan, se rascan

las horas inquietas tocan el claxon

los segundos, avispados y ágiles, bajan las ventanas, toman un poco de aire, y sin premura, se echan a andar

el paraguas está extraviado, al borde de un arroyo, tiritando de frío, con sus patas medio abiertas, encomendándose al aire y al viento. pero ciertos pasos le han clavado sus plantas rígidas, han grabado en su espalda un sinfín de frescos escupitajos. el paraguas se contrae y se niega a cobijarse bajo el abrigo del sol que quiere secar sus alas. ha decidido sucumbir húmedamente, con las mejillas adobadas en barro, en agua y polvo de la intemperie. el tiempo lo encuentra triturado, irreconocible y le ofrece su más preciado instante de silencio:

los días colapsan, y las horas, los minutos, los segundos son bostezos voraces invocando ataúdes

(5 de febrero de 2008)

Mientras más lo leo, más quiero diluirme en sus adentros

Un deseo

De todo nuestro mundo soleado
sólo deseo una banca en el jardín
donde un gato se asolee…
Allí me sentaré
con una carta en mi regazo,
con una breve carta sólo.
Ése es mi sueño…

Edith Södergran
Versión de Renato Sandoval e Irma Sítanen

«I’m so lonesome I could cry»

Por esas casualidades de la vida, al bajar a mi compu, un conjunto de canciones no muy conocidas de Nick Cave, lo que aquí se conoce como «rarities», encontré una donde Nick Cave acompaña a Johnny Cash en esta canción. El contraste de ambas voces no pudo ser más perfecto. La de Johnny Cash está cargada de una tristeza que si la tuviera que comparar a algún licor, sería a la sensación que te provoca el ron. La de Nick Cave es casi como un susurro lúgubre. Busqué si la tenían en youtube, pero, desafortunadamente no la hallé. Sin embargo, me di con la original, escrita e interpretada por Hank Williams, allá por los años 40. Y ahhhhh!!!!!! se me escarapelaron las entrañas. La letra es hermosa. Toda ella pende de una atmósfera melancólica. Mi línea favorita es cuando habla de un pequeño pájaro que se siente demasiado acongojado como para echarse a volar: «Hear that lonesome whipoorwill/ He sounds too blue to fly». La voz de Hank es tremendamente atribulada. Al escucharlo con el acompañamiento de esas guitarras y armónicas dolientes, me da la impresión de estar escuchando un lamento que viene desde el mismo pozo de la pena. Me imagino a alguien contemplando un horizonte minado de recuerdos, con las manos extendidas hacia él, y sin poder tocarlo más que con el canto.

Creo que no podría comparar las dos versiones. Ambas están interpretadas magistralmente y sobre todo, poseen duende, como diría Federico García Lorca. No obstante, la voz de Cash junto a la de Nick Cave agrega un aroma mucho más sombrío. Si la memoria no me falla, en la película «Happiness» hay una escena en la que el padre le está enseñando a su hijo algo y el niño le sale con que uno más uno no es dos, y para demostrárselo, vierte una gota de agua encima de otra y acota que seguía siendo una sola. No discrepo con el muchacho, pero remarcaría que ese uno ya no es el mismo. Pues eso pasa con esta versión. Es una gota que ha ampliado los horizontes ya conmovedoramente amplios de la primera. Espero que la disfruten! Y de hecho, hay muchas más versiones de esta canción. Los invito a escucharlas, a ver qué les parecen. Yo , por el momento, solo he escuchado estas dos.