«Blanco es el sueño de la noche»

Queridos amigos, quiero invitarlos a la presentación de mi segundo poemario que se llevará a cabo el jueves 5 de junio de 12 a 2p.m. en el Auditorio de Humanidades de la Universidad Católica del Perú. Los comentarios estarán a cargo del profesor, poeta y muy preciado amigo, Jorge Wiesse Rebagliati.

Habrá sorpresas y, por supuesto, vinito de honor.

Espero verlos allí.

Aquí les dejo la primera estrofa del poema que abre el poemario, a ver si azuzo su curiosidad:

blanco es el sueño de la noche que ruge apenas cierras los ojos
oculto
gesto de flor antes de nacer

Templo del sol en Teotihuacán

La próxima vez subiré hasta la explanada para contemplar una vista que intuyo espectacular.

Esta vez, el calor y mi cobardía pudieron más que mi sincera e imperante voluntad de trepar hasta el final.

Lo que vi de México en Teotihuacán y el Museo Antropológico hace que hasta ahora no pueda dormir soñando con los dioses de la muerte, de la danza y , principalmente, con la gigantesca serpiente emplumada.

El apuesto Chacmol meditando si valdrá la pena interceder por los hombres ante los dioses…

«Slowly Goes the Night»

Después de "Milonga del ángel" de Piazzolla, esta es una de esas canciones que, cual batallón de dagas filudísimas, rasgan y rasgan hasta dejarnos el alma totalmente agujereada.

Escrito frente a un muro

como la hiedra que vi hoy, trepada a lo largo de un muro, dejando libre el espacio de la puerta, así, yo voy avanzando y petrificándome en cada parte de ti, excepto la que le has reservado a la persona que amas. mis ramas atentas, recelosas, solo bordean tímidamente las orillas de aquel centro que me niegas.

desde aquí arriba, la vista es desoladora. si me permitieras llenar los escalones que conducen a tus entrañas, los rociaría de flores imaginarias, de frutas exóticas, de alfombras hechas de carne de pétalo, de espejos abocados solo a reflejar tu imagen.

Días de la semana

Domingo: sobre vacío que da la impresión de albergar la carta más ansiada.

Lunes: el cuerpo divaga con una conmovedora resignación.

Martes: los pensamientos son agujeros envenenados de olvidos y recuerdos.

Miércoles: los ojos son cometas que huyen de sí mismos y reniegan de su fuego y velocidad.

Jueves: la ansiedad raspa los residuos de una antigua creatividad.

Viernes: mano con espasmos epilépticos al lado del teléfono.

Sábado: el rostro amado trepa con sigilo por los muros altísimos que circundan la ciudad de pasiones destartaladas.