«The texture of the soul is a liquid that casts a vermilion flood From a wound carved as an oath; it fills the river bank a sanguine fog These arms were meant to be lost! Hacked, severed and forgotten The texture of time is a whisper that echoes across the flood It’s hymn resonates from tree to tree, through every sullen bough it sings These boughs were said to be lost! Torn, unearthed and broken Earth to flesh, flesh to wood, cast these limbs into the water Flesh to wood, wood to stone, cast this stone into the water…»
esta noche adoro tus composiciones aún más, al saber que sabes del duende y de la saudade.
Para los que no han leído su brillante y conmovedor ensayo sobre «The secret life of the love song», lo pueden hacer aquí.
Por esas casualidades de la vida, al bajar a mi compu, un conjunto de canciones no muy conocidas de Nick Cave, lo que aquí se conoce como «rarities», encontré una donde Nick Cave acompaña a Johnny Cash en esta canción. El contraste de ambas voces no pudo ser más perfecto. La de Johnny Cash está cargada de una tristeza que si la tuviera que comparar a algún licor, sería a la sensación que te provoca el ron. La de Nick Cave es casi como un susurro lúgubre. Busqué si la tenían en youtube, pero, desafortunadamente no la hallé. Sin embargo, me di con la original, escrita e interpretada por Hank Williams, allá por los años 40. Y ahhhhh!!!!!! se me escarapelaron las entrañas. La letra es hermosa. Toda ella pende de una atmósfera melancólica. Mi línea favorita es cuando habla de un pequeño pájaro que se siente demasiado acongojado como para echarse a volar: «Hear that lonesome whipoorwill/ He sounds too blue to fly». La voz de Hank es tremendamente atribulada. Al escucharlo con el acompañamiento de esas guitarras y armónicas dolientes, me da la impresión de estar escuchando un lamento que viene desde el mismo pozo de la pena. Me imagino a alguien contemplando un horizonte minado de recuerdos, con las manos extendidas hacia él, y sin poder tocarlo más que con el canto.
Creo que no podría comparar las dos versiones. Ambas están interpretadas magistralmente y sobre todo, poseen duende, como diría Federico García Lorca. No obstante, la voz de Cash junto a la de Nick Cave agrega un aroma mucho más sombrío. Si la memoria no me falla, en la película «Happiness» hay una escena en la que el padre le está enseñando a su hijo algo y el niño le sale con que uno más uno no es dos, y para demostrárselo, vierte una gota de agua encima de otra y acota que seguía siendo una sola. No discrepo con el muchacho, pero remarcaría que ese uno ya no es el mismo. Pues eso pasa con esta versión. Es una gota que ha ampliado los horizontes ya conmovedoramente amplios de la primera. Espero que la disfruten! Y de hecho, hay muchas más versiones de esta canción. Los invito a escucharlas, a ver qué les parecen. Yo , por el momento, solo he escuchado estas dos.
Después de "Milonga del ángel" de Piazzolla, esta es una de esas canciones que, cual batallón de dagas filudísimas, rasgan y rasgan hasta dejarnos el alma totalmente agujereada.
Este fue el grupo que se presentó el mismo día que tocaba la banda de un amigo, La Strada. Mientras los escuchaba me parecía increíble que estuviera escuchándolos. Nunca había oído de ellos, ahora estoy esperando ansiosamente su próximo disco. Esta canción pertenece a su primer álbum: The movie (2007). Soundfix es uno de los bares más sencillos e íntimos de Brooklyn en los que he estado. La barra se encuentra a la izquierda del estrado, y al frente de este hay unas quince mesas de madera. Aquel día, el ocho de agosto del año pasado, la gente parecía tener los ojos atados a la voz espectacular de esta muchacha. Que lo disfruten.